miércoles, 27 de enero de 2016

LA ANTIGUA TRADICIÓN INDUSTRIAL DE SONSECA

EN EL NÚMERO 9 DEL COLECCIONABLE OXÍGENO DE 1992 SE PUBLICÓ UN REPORTAJE SOBRE SONSECA BASTANTANTE AMPLIO CON DISTINTOS APARTADOS: HISTORIA, MONUMENTOS, INDUSTRIA Y MOVIMIENTO CULTURAL.

   Me permito reproducir el titulado: Una antigua tradición industrial.

   La actividad industrial de Sonseca viene de siglos atrás, el lema de su escudo bien claro es: CON HILO HICE CAMINO. En el siglo XVII, y debido a la estrechez de término municipal que impedía vivir del campo a todos los vecinos, nacieron los primeros telares y talleres de paños de paños de lana e hilo gordo. Así se fue creando una pequeña tradición, artesanal y familiar, en torno a los talleres textiles.     Se formaron gremios que llegaron a plantar cara más de una vez al Señor de la Villa, ya que unos años antes la villa había abandonado los impuestos de realengo por los del  laico señorío, más sangrantes. Incluso existió durante siglos un privlegio de Sonseca de exención a filas para los hijos y los trabajadores de los artesanos textiles, según nos cuenta el historiador local Gil Gallego. Este privilegio se lo había concedido a la villa el rey Juan II en 1446 y tuvo que hacerse valer muchas veces a lo largo de su historia, habiéndose perdido hace ya muchos años, lamentablemente para los jóvenes sonsecanos actuales.
   Los talleres artesanos se consolidan durante el XVIII y hacia 1850 Sonseca cuenta, nos dice Pascual Madoz, con varia fábricas de paños bastos, un molino de chocolate y alguna calderas de aguardiente, con una población de 4.817 almas. No dice nada del mazapán, pero se sabe que ya existían artesanos del dulce en el siglo XVIII. En 1920 los vecinos eran ya 5.388 y en Sonseca figuran varia insustrias de fábricas de harinas, mazapán, alcoholes, paños e hilados de lana. Y así ha ido creciendo el pueblo a lo largo de los años, con grandes altibajos y crisis económicas, como cuando hace unos años tuvo que ser abandonada la industria del calzado. Lejos ha quedado ese refrán de la zona que pocos recuerdan, una copla no exenta de ironía que decía: 
Ajofrín pone el cardo,  
Sonseca el nabo, 
Mora la berenjena,
Orgaz el caldo,
Yébenes la cuchara para catarlo.  
  Los nabos que Sonseca pone hoy son las indrustrias de géneros de punto, las fábricas de muebles y la producción de dulce navideños, un pequeño universo donde frente a las empresas punteras y
exportadoras como Muebles Moraleda, Viriato, Mazapanes DELAVIUDA o Expotextil, se sitúan pequeños talleres familiares, integrantes muchos de ellos, como los que siempre han confeccionado guantes de la llamada "economía sumergida".

TODA UNA ACTIVIDAD INDUSTRIAL que se ve en parte frenada por la escasez del término municipal de Sonseca. Cerrado por los términos de Mazarambroz, Ajofrín y sobre todo de Orgaz, que toca los mismos muros de algunas casas de SONSECA, el Ayuntamiento encuentra dificultades para crear un polígono industrial. Por eso el Alcalde, Antonio Cerrillo Fernández, está pendiente de una solicitud de segregación del término de Orgaz que se hizo a la Junta de Comunidades en 1988.
"Es completamente ilógico - nos cuenta el teniente de alcalde, Juan Peces - que se esté frenando el desarrollo industrial del pueblo por esa falta de espacio, además se da la anómala situación de que grandes fábricas de Sonseca, que pertenecen a Orgaz y en teoría de sus normas subsidarias, tienen contratado su alcantarillado y otro servicios con el Ayuntamiento de Sonseca.
El Alcalde inició ya una gestión de compra de una finca de 300.000 metros cuadrados en Orgaz para instalar el futuro polígono de Sonseca.
"Si bien hay que reconocer - sigue diciendo Peces - que Orgaz debe de tener contrapartidas y hacer valer sus derechos. Se trata de buscar una solución que nos beneficiaría a todos".
   Hubo en este siglo dos anteriores segregaciones, en una de las cuales Sonseca ganó el terreno para su campo de fútbol.

viernes, 22 de enero de 2016

EN LA IGLESIA MONACAL VISIGÓTICA DE SAN PEDRO DE LA MATA

Don Fernando Jiménez de Gregorio escribió varias crónicas sobre Sonseca en el periódico La Voz del Tajo dentro de su sección:
 CAMINANDO por los Montes de Toledo y la Sisla (IV).
Esta corresponde al 19 de octubre de 1985. 

Torre Tolamca de Sonseca
  Ya  en el témino de Sonseca-Casalgordo, se levanta, sobre un vértice de 832 metros TOLANCA, esto es "La Torre", antes fue Torlanca, perdida luego la r por lo que podíamos llamar fatiga verbal. El sufijo anca es un diminutivo en la línea de Polvoranca, Salamanca, Talamanca, carlanca, por casos. Torre medieval de planta de paralelogramo, de unos 20 ms. de lado por el más desarrollado, y de 12 por los dos restantes.
  Tolanca es como un blasón en la heráldica de la industrial villa de Sonseca.

Sepultura del Moro de Sonseca
   Es interesante y curioso destacar, que en un perímetro no excesivamente extenso encuentro TOLANCA, al oeste el paraje LA SEPULTURA DEL MORO, al este Casalgordo, Arisgotas, la Iglesia visigótica de MATABUEYES y algo más al sur la basílica de tres naves, también visigoda, de SAN PEDRO DE LA MATA.

Ruinas del monasterio visigodo de Matabueyes o Los Hitos en Arisgotas, Orgaz.
   Pasamos de nuevo por el anejo Casalgordo, con sus dos vecinos y su Iglesia cuyo portalillo o zaguán había que restaurarlo para dejar visibles los dos apoyos graníticos que le sustentan.

Iglesia de la Asunción de Casalgordo, anejo a Sonseca..
   Cuando vemos correr los caños de fresquísima agua, mi amigo Isidoro comenta que en Sonseca dan el agua un día por semana en estos meses estivales.
   Desde Casalgordo vamos a San Pedro de la Mata, por un mal camino terrizo y polvoriento. Al salir vemos en los muros graníticos piezas labradas, ahora aprovechadas en la humilde y útil tarea de cercar los predios.
   Caminamos por un paisaje despejado y gránítico. A unos tres Kilómetros de Casalgordo se levantan las pobres ruinas de la Iglesia de San Pedro de la Mata, sobre un basamento granítico, sobre la roca viva, a la izquierda del camino. Paralelo marcha el arroyo del Cochino, afluente del arroyo Casalgordo. El apellido de la Mata se justifica todavía, hoy, por las que se ven aquí y allí, en este paisaje un tanto desolado. 
   Descubre la naturaleza de las ruinas el benemérito Conde de Cedillo, cuando, a comienzos del siglo, recorre estos pagos cargados de historia, en busca de datos para hacer su harchifamoso "CATÁLOGO MONUMENTA DE LA PROVINCIA DE TOLEDO". Aquí el asentamiento visigodo fue intenso, como los demuestran Arisgotas, Matabueyes y esta misma ruina se San Pedro de la Mata.

Monasterio visigodo de San Pedro de la Mata de Sonseca

   Cuando las estudió Cedillo había una serie de labores pétreas, en granito y en caliza impostadas y de clara factura visigótica, hoy sólo hemos podido ver una moldura, metida en uno de los cimientos. Es más que probable que al conocerse el mérito y antigüedad del monumento, la rapiña hiciera presa de aquellas piedras. Hoy las ruinas muestran el esqueleto, desnudo de todo adorno, mostrando el un poco bárbaro y rural aparejo.
   La construcción es de sillarejo granítico, mampuesto y canto rodado de cuarcita. Quedan algunos arcos de herradura y otros desaparecidos con los restos de sus arranques. Se ven con toda claridad los clásicos despiezos de los arcos. La portada del oeste aparece cegada, abierta la del norte. El espesor de los muros sobrepasa el metro. El ábside rectilíneo, de un paramento.
   En el muro de Levante, se ve una pieza granítica que parece un resto de cabeza de berraco celta. De ser lo que digo, supondría un factor más a considerar en la historia de este paraje.

Monasterio de visigodo de San Pedro de la Mata de Sonseca
   Si como parece cierto que le manda construir el rey visigodo Wamba (672-80) se trata de un monumento del bajo Imperio visigodo. Es muy probable que se trata como supone Cedillo de los restos de una Iglesia monacal. Siendo este de San Pedro de la Mata un monasterio visigodo más, en este territorio entre el sur de Tajo y los Montes de Toledo, como los que existeieron en las inmediaciones de esta ciudad, en San Pablo de los Montes y en Aguilera (Balvís de la Jara) estos dos últimos que sepamos femeninos.



 Estos monasterios no sólo fueron casa de religión, acogieron también a las mujeres de la nobleza visigoda e hispanorromana cuando, ya viudas se retiraban en los últimos días de su vida a la paz de estos monasterios.
  

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EL OTRO tiempo DE UN PUEBLO...

DE BUEN NACIDOS ES...


Gracias amigo visitante por compartir este paseo por esta singular visión de mi pueblo, fruto de inquietudes recopiladoras desde...

Gracias, por ocupar parte de su tiempo en descubrir estos retazos, fragmentos, pinceladas de un laborioso pueblo como Sonseca, que ha demostrado a lo largo de su Historia saber superar con inteligencia creadora y ejecutiva las circunstancias más desfavorable.

Gracias, por leer y observar mis "entradas" metidas a golpe de corazón, como intuyendo lo que nos une y nos anima a seguir ampliando nuestros límites personales afianzando lo que somos y de donde venimos.

Disculpas por las erratas que siempre lleva un texto escrito aunque se haya realizado con lo mejor que uno ha aprendido.
























































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































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