En estos meses estivales, pasear por las calles del pueblo se recomienda de mañana, con la fresca, o al anochecer, porque el calor debemos evitarlo siempre que se pueda por el bien de nuestra salud.
Si lo hacemos solos, nos dedicamos más a observar los detalle de las fachadas, los elementos arquitectónicos de las casas. Si nuestra vista se va hacia las alturas nos encontramos con los aleros y distintos elementos prendidos a ellos como canalones, palomillas de la luz en desuso, cables eléctricos en uso, uvas de gato en las tejas que los cubren, nidos de golondrinas ...
Como en otras ocasiones, publico una muestra para abrir boca y animar a descubrir nuestros aleros construidos por expertos albañiles y, a veces, por artesanos carpinteros.
Los detalles son los signos identificativos de un pueblo. Nosotros gozamos de bastantes.
ALERO
RAE. Parte inferior del tejado, que sale fuera de la pared y sirve para desviar de ella las aguas llovedizas.


















