En estos meses estivales pasear por las calles del pueblo se recomienda de mañana, con la fresca, o al anochecer, porque el calor debemos evitarlo siempre que se pueda por el bien de nuestra salud.
Si paseamos solos, solemos observar con más detalle los elementos arquitectónicos de las casas. Si nuestra vista se va hacia las alturas nos encontramos con los aleros y distintos elementos prendidos a ellos como canalones, palomillas de la luz en desuso, uvas de gato...
Como en otras ocasiones...